¿Cómo era la Sevilla a la que llega Felipe V? La ciudad acababa de perder el comercio con Amércia, que se había trasladado a Cádiz. Tmbién estaba desapareciendo la floreciente industria sedera que había llegado a tener 16.000 telares en el pasado y que en la época en que el rey visita la ciudad se han reducido a 140. Esta despaparición de la industria de la seda se la considera una de las consecuencias principales de la decadencia de la ciudad junto con la pérdida de los privilegios de Indias. Por otro lado, aún sufría las consecuencias demográficas de la peste de 1649 que había esquilmado a la mitad de la población, así como la de 1709, que había impedido su recuperación. Todo esto hacía que donde se habían alzado las próspera casas de los mercaderes y artesanos ahora se extendíeran los solares llenos de maleza.
La ciudad también había sufrido la sangría de la Guerra de Sucesión que llevó a Felipe al trono, la sequía, el hambre, y estaba aquejada por las frecuentes inundaciones del río cuando la lluvia parecía dar calma a la sed.
En 1701 el censo nos habla de una población de 85.000 almas, llegando a 96.000 a finales de ese siglo. Si la comparamos con la de las dos centurias anteriores, podemos decir que había perdido la mitad de su población.
Es a esta ciudad vacía y en busca de oportunidades donde llegan los reyes y donde se desarrolla el teatro de las apariencias.
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